jueves, 11 de mayo de 2017

La movilidad de la columna en rotación

Como ya te contaba en esta entrada, nuestra  columna vertebral, no es un pedazo de hueso recto y duro, sino un fascinante conjunto de partes móviles que nos sirve de sostén. No se trata de una estructura rígida, sino de una serie móvil de vértebras, que pueden moverse hacia delante, hacia detrás y hacia los lados, y rotar hacia la derecha y hacia la izquierda. conectadas por varias capas de músculos que enlazan una vértebra con otra a lo largo de toda la extensión de la columna.

Podemos moverla en tres planos generales, lateroflexión o inclinación lateral, flexo-extensión, y rotación, aunque no tenemos la misma movilidad en todas los segmentos de la columna. Existen segmentos vertebrales con poca movilidad o hipomóviles, que generan demasiada movilidad, o hipermovilidad, de los segmentos contiguos, que en general, suelen coincidir con charnelas o vértebras de transición, forzando su mecánica, aunque estas "adaptaciones" de la columna, también pueden producirse por otras causas y no son las mismas en todas las personas.

Todos los movimientos son igual de importantes para la salud de nuestro raquis, aunque hoy vamos a centrarnos en uno de los que están considerados como "movimientos peligrosos", pero que nuestra columna realiza a diario, multitud de veces y  en infinidad de gestos cotidianos y de actividades deportivas, como la natación o el tenis. La rotación, un movimiento presente en todas las clases de Pilates.