jueves, 17 de marzo de 2016

El método Pilates y el principio de estabilización lumbopélvica. Ejercicios para practicarlo y asimilarlo


La semana pasada te hablé de los beneficios de encontrar el punto de equilibrio ideal para mantener tu pelvis de forma natural. Hoy quiero explicarte algunos ejercicios, que te ayudaran a entender el principio de estabilización lumbopélvica, al ponerlo en práctica mientras añades movimiento.

Antes de comenzar a realizarlos, debes estar seguro de que eres capaz de reconocer y controlar la inclinación pélvica de anteversión y retroversión, y ser capaz de mantener la columna lumbar neutral, especialmente durante los movimientos de los miembros inferiores. 

En todos los ejercicios propuestos hay que mantener el alargamiento descompresivo, el centro conectado, y controlar el rango de movimiento de los miembros superiores e inferiores sobre todo, hasta el punto que te permita mantener la posición neutral de la pelvis. A medida que vayas practicando, irás consiguiendo un mayor rango de movimiento con la zona lumbopélvica estable.

En Pilates, existen infinidad de ejercicios para poner en practica la estabilización de la pelvis, pero entre todos ellos, utilizaremos los siete siguientes, trabajando en todas las posiciones de forma equilibrada. En cada ejercicio que te propongo, te explicaré, la manera de ejecutarlo y los aspectos mas importantes a tener en cuenta para hacerlo correctamente. 
¡¡Vamos a ello!!

jueves, 10 de marzo de 2016

El método Pilates y el principio de estabilización lumbopélvica. Beneficios y claves para asimilarlo


La estabilidad lumbopélvica es una de las esencias del método Pilates. Uno de los aspectos en los que Joseph Pilates insistió muchísimo, es que una columna mal alineada a menudo se atribuye a la posición de la pelvis y de los músculos que la rodean. No fue el primero en darse cuenta de la importancia de una postura correcta, pero sí en tomarse muchas molestias, por concretar exactamente ,dónde está la diferencia. Se trata de la colocación ideal de la pelvis, anatómicamente hablando, con respecto a la columna lumbar; la contracción equilibrada entre la parte anterior y posterior (abdominal y lumbar) de los músculos del centro energético.

La salud de la parte baja de la espalda depende de la estabilización de la pelvis, y los músculos abdominales, tranverso y oblicuos son los mayores responsables. Por tanto, saber reconocer la inclinación pélvica de anteversión y retroversión, y ser capaz de mantener la columna lumbar neutral, especialmente durante los movimientos de los miembros inferiores, son importantes objetivos de este metodo. Una pelvis inclinada hacia delante (anteversión) o hacia atrás (retroversión) hará presión sobre el músculo psoas que la recorre y que conecta el muslo con la columna, y a su vez ayudará a tirar de la columna hacia un lado u otro, haciendo que se incline hacia delante o hacia detrás por compensación.


Con el Método Pilates aprendemos a colocarla correctamente para poder trabajar todas las posiciones de una forma equilibrada y evitar lesiones. La pelvis debe permanecer en la posición mas natural, para la correcta mecánica del cuerpo, ya que esta posición, preserva las curvaturas naturales de la columna, sobre todo de la región lumbar, y permite a los abdominales contraerse correctamente.
El modo de sostenerla afectará no solo a la postura, sino que con el tiempo, esta situación puede causar daño y dolor.