jueves, 21 de enero de 2016

Automasaje de pie con pelota



Ya te contaba en esta entrada que nuestros pies son el pilar de nuestro cuerpo. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, a parte de soportar todo nuestro peso, aguantan muchas alteraciones, a menudo ocasionadas por una función y/o calzado inadecuado, a las que no damos importancia hasta que no se convierten en un problema. 

Los problemas en los pies pueden causar dolor, inflamación o incluso lesiones musculoesqueléticas, que limitan su movimiento y que pueden inhabilitarte para caminar correctamente, o realizar cualquier actividad física. Tratarlos bien, será una de las mejores inversiones en tu salud que puedas hacer. Cuando te lesionas el pie empiezas a darte cuenta de lo difícil que es la vida cuando el simple hecho de andar se convierte en un problema. No hay que ser un experto en reflexología para darse cuenta de que el pie esconde la clave para aliviar el estrés y tener el resto del cuerpo feliz.

Algunos de los dolores más frecuentes que sufrimos en los pies, como por ejemplo la fascitis plantar. las metatarsalgías y las tendintis de Aquiles, que afectan al talón, los dedos de los pies, los nervios, los tendones, los ligamentos y las articulaciones del pie, se pueden mejorar e incluso evitar incluyendo en nuestra rutina diaria algunos ejercicios de estiramiento y masaje para nuestros pies. 


Para realizar un buen masaje sobre la fascia del pie, sólo necesitas una pelotita, si puede ser, de las llamadas erizo, como la de la imagen, que a la vez que masajean, activan la circulación, o en su defecto una de tenis y un par de minutos o tres de tu tiempo al día. 


De pie, con los pies descalzos y  las piernas al ancho de tus caderas. Tómate unos segundos para tomar conciencia de como apoyan tus pies, como carga el peso el derecho, el izquierdo, y grábalo en tu memoria. Durante el ejercicio que te propongo a continuación, es importante que mantengas la alineación de tus piernas con tu cadera. Pon mucha atención en que la pierna donde colocas la pelota se mantenga paralela a la de apoyo y no adelantada ni atrasada.

Empieza colocando la pelota de masaje en la cabeza de los metatarsianos, es esa zona donde empiezan los dedos de los pies, y hazla rodar del dedo gordo al dedo pequeño varias veces. Mantenlos bien abiertos, esto hará que se estiren los músculos de los dedos. luego presiona la pelota dejando caer todo el peso del cuerpo a la vez que intentas agarrarla con los dedos  (10/15 presiones). Desplaza la pelota, mas atrás, del metatarso y deja caer el peso, sin rodarla, mientras respiras profundamente, durante 15 ó 20 segundos.



 A continuación, ponla debajo del talón, y presiona sobre la pelota sin rodarla, esta zona del pie otras 10 ó 15 veces. Luego colócala en el arco plantar y mantén la presión dejando caer el peso durante 20 segundos. Esta zona puede resultar un poco dolorosa dependiendo de la tensión y/o inflamación de la fascia. No dejes de hacerlo, poco a poco irá disminuyendo la molestia.



Ahora que hemos ablandado un poco la zona, es el momento de realizar el masaje por todo el pie, para estirar la fascia plantar, con el objetivo de disminuir y mejorar la tensión.

Colocando la pelota en la zona central del pie, ruédala mientras la presionas,  hacia delante, y hacia atrás, recorriendo toda la planta, desde el talón al metatarso y viceversa. Repite el proceso por la cara interna y externa del pie. Si encuentras algún punto más doloroso, párate en él y realiza pequeños circulos insistiendo un poco en esa zona. 



Ahora sin la pelota, apoya de nuevo el pie en el suelo y vuelve a tomar conciencia del apoyo, para poder percibir si algo ha cambiado, no sólo en el pie, sino también en la pierna, en la pelvis e incluso en la espalda. Seguro que te sorprende...es el turno del otro pie.