miércoles, 17 de septiembre de 2014

Premat Pilates: Porqué es fundamental la puntualidad en tus clases de Pilates


Sales del trabajo con la hora justa, o te has entretenido en casa haciendo eso tan importante, ya llegas tarde a la clase de Pilates... ah no yo no me la pierdo!!!. Así que comienzas a correr como una loc@ para llegar aunque sea quince o veinte minutos tarde y aún a riesgo de que te "regañen". Te unes a la clase con la respiración entrecortada y completamente estresada y te acoplas al ritmo de tus compañeros para empezar los ejercicios... ¿Te suena?
Seguro que sí... y te ha pasado alguna vez. Has entrado en clase "si te lo han permitido" y el profesor/a te ha recordado la importancia de ser puntuales. Y si, digo "si te lo permiten" porque al llegar tarde, no sólo te estás perjudicando tú, sino también a tus compañeros, al interrumpir la clase y romper esa conexión cuerpo-mente tan necesaria para trabajar con control. Pero lo más importante, y no quiero quitarle importancia al "respeto" por los compañeros, es que te estas perdiendo esa conexión, ese momento en el que comienzas a tomar conciencia de tu respiración y de tu postura "El pre-mat".

Lo que diferencia al método Pilates de otras formas de ejercicio, es precisamente ese enfoque de entrenamiento combinado cuerpo y mente con el fin de lograr la correcta alineación postural. Aprender los principios del método y aplicarlos es fundamental para entender el potencial de los ejercicios y conseguir sus beneficios. Y, aunque durante toda la clase, debemos trabajar con los principios como base, es en la fase de premat o calentamiento, donde profundizamos de una manera más consciente en ellos. El objetivo es realizar un calentamiento funcional para preparar el cuerpo y la mente. 

En el premat, se dedican unos diez minutos aproximadamente, a tomar conciencia de la respiración, sintiendo como se mueve tu caja torácica al inhalar y al exhalar, como se alarga tu columna vertebral, y como se derrite tu esternón.

Sentimos como todos nuestros músculos profundos del abdomen y del suelo pélvico, se traccionan al conectar el "power house", como si nos ciñésemos un corsé.

Trabajamos concientemente la estabilización escapular y el control de la caja torácica, sintiendo el principio de disociación. 

Podemos experimentar el control en nuestra pelvis al realizar los ejercicios de estabilización lumbopélvica,  apreciando la diferencia entre trabajar en neutro y en imprint a través de los movimientos de la pelvis.

También dedicamos unos segundos a "sentir el cuello largo", aprendiendo y practicando la forma correcta de alinear la cabeza con el tronco, sin tensión, mediante la correcta articulación craneovertebral.

Además realizar ejercicios de precalentamiento antes de comenzar la sesión de Pilates ayuda a liberar cualquier tensión del cuerpo y a estirar todos tus músculos y prepararlos para cualquier desafío.

Teniendo en cuenta esto, es todavía mas importante en clases de grupo no perderse el premat. Entender los principios es fundamental para recordar que se pretende con cada ejercicio para ejecutarlo correctamente. Realizar un exhaustivo y minucioso premat con el que trabajar la respiración, estabilizar los hombros, conectar correctamente el Power House, hacer real la elongación axial y la pelvis neutra, resulta imprescindible para conseguir los beneficios de este gran método.

¿Aún piensas que perderte los diez primeros minutos de la clase no tiene importancia? 

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