miércoles, 7 de mayo de 2014

Siéntate sobre los isquiones...¿¿Que me siente donde??

Si eres practicante de Pilates seguro que te suena esto.. Cuando por primera vez tu profesor da la instrucción de sentarse sobre los isquiones, te quedarás pensando (aunque probablemente nunca lo digas en alto) ... ¡no tengo ni idea de lo que es eso!.


Los isquiones están localizados en la parte inferior de la pelvis y junto con el ilión y el pubis forman los huesos coxales de la misma. Otro día dedicaré una entrada a la anatomía de la pelvis mas detallada, pero hoy lo que quiero es que te familiarices con estos huesos tan nombrados en las clases de Pilates, para poder localizarlos sin dificultad. Una imagen clara de tus isquiones facilitará que puedas sentarte correctamente sobre ellos.

Ahora que los tienes situados anatómicamente, aprende a localizarlos físicamente. Si te palpas la parte inferior de tus nalgas podrás notarlos. Tienen una forma que  recuerda un poco a las patas de un balancín. Balancéate hacia delante y hacia atrás sobre ellos... ¿verdad que a ti también te recuerdan un balancín?

Saber donde están, es sumamente importante no sólo para realizar los ejercicios de Pilates, sino también en tu vida, ya que la forma en la que te sientes sobre ellos va a determinar la postura de tu columna  (piensa cuantas horas pasas al día en esa posición) 

Te propongo este sencillo ejercicio para que lo compruebes tu mismo: 

Siéntate en una silla con las manos debajo de los isquiones. Bascula la pelvis hacia delante hasta quedar apoyado sobre la parte anterior de tus isquiones, ¿notas lo que ha ocurrido en tu espalda?... se curva hacia delante comprimiendo tus lumbares.

Si por el contrario basculas la pelvis hacia atrás quedando apoyado en la parte posterior de los isquiones, tu lumbar se curvará hacia atrás y tu pecho caerá comprimiendo tu abdomen y reduciendo tu capacidad respiratoria. ¿lo notaste verdad?
Por último balancéate sobre los isquiones hasta encontrar el punto de equilibrio que te permita mantener tu espalda erguida, respetando sus curvaturas naturales. ¿Que ha ocurrido ahora?...al mantener la correcta alineación de la pelvis en su posición neutral, hemos liberado la  columna de presión al mantenerla perfectamente erguida, los hombros dejan de estar contraídos, las escápulas descienden y la cabeza queda alineada sobre los hombros. Tómate unos segundos para tomar conciencia de tu postura.. mucho más cómoda ¿verdad?





Y ahora que has encontrado el punto de equilibrio sobre tus isquiones ¿cómo puedes mantenerte ahí? Sencillamente, activando tu centro de energía, el power house. Al principio, mantener esta postura puede resultar algo incómoda, pero con la práctica notarás como las molestias y dolores de lumbar, sacro, coxis, hombros y cervical desaparecen. 

¡Siéntate sobre los isquiones! y haz feliz a tu espalda, te lo agradecerá