viernes, 25 de abril de 2014

Pilates: bienestar y armonía mente-cuerpo

Existen numerosas maneras de realizar ejercicio que tengan repercusión sobre el estado físico de la persona, pero, para que además repercuta sobre el estado mental, es imprescindible que al practicarlo seamos capaces de controlar nuestra actividad física desde la mente y que esta actividad proporcione placer a la mente. Un ejercicio que permita un flujo de armonía entre la mente y cuerpo, convirtiéndolo en un medio para el bienestar y no en un "fin". Un trabajo global que enseñe a trabajar con el cuerpo y la mente para potenciar el bienestar físico y psíquico.

El Método Pilates es todo un referente en la búsqueda de la salud y el bienestar. Muy conocidos son los innumerables beneficios que se obtienen en el cuerpo, pero no olvidemos que mediante su filosofía de integración cuerpo-mente, consigue aumentar los beneficios sobre la autoestima y el conocimiento del propio cuerpo obteniendo con ello un bienestar no sólo físico, sino integral y logrando cambiar la forma en que te relacionas con tu cuerpo y afrontas la vida. 

Uno de los principios clave del método Pilates se basa en el descubrimiento de tu centro energético... un lugar de equilibrio. Emocionalmente ese centro es el lugar que nos hace funcionar mejor, desde el que sentimos el dolor emocional, el placer, la euforia. Cuando alguien dice "tengo un nudo en el estómago" no anda muy desencaminado. Con el método Pilates, el control que ejerces sobre tu centro, mentalmente se traduce en "estar centrado" o alcanzar el equilibrio entre cuerpo y mente, lo que nos ayudará  a ser más perceptivos emocionalmente, a tener las ideas claras, a ser capaces de asumir retos, a ser mas intuitivos y a desarrollar todo nuestro potencial.

Practicar Pilates y hacerlo bien supone un reto constante. Pasarás por diversos niveles que revertirán en beneficios cada vez mayores. Al empezar serás muy consciente de las partes "débiles" de tu cuerpo que necesitan adquirir fuerza y flexibilidad. Reconocer esto es fundamental. Cuando entiendas y aceptes tus "áreas débiles podrás empezar a trabajar en su mejora, sentirás la necesidad de  mejorar y progresar hasta donde puedas y  lo mejor que puedas. En Pilates, al igual que en la vida, con cada triunfo nos animamos a llegar mas lejos. Descubres que existe algo que puedes hacer para transformarte física y mentalmente y que eres tu quien realizará ese cambio positivo. Cuando somos capaces de conquistar físicamente las limitaciones de nuestro cuerpo, todos los aspectos de la vida se simplifican, aumenta nuestra autoestima y nos sentimos más cómodos en nuestra propia piel. Mucha gente me comenta que cuando "se comprometen" con el método Pilates, sus vidas cambian por completo, sus expectativas aumentan y  se sienten más motivados para realizar las actividades que desean.

Una de las habilidades que debes aprender al practicar Pilates es la manera de moverte sin generar tensiones indebidas en zonas del cuerpo que no estás ejercitando. Deberás asegurarte de que participan en el movimiento pero no están en tensión. Esa participación global, es la  que ayuda a eliminar la tensión corporal. Esto sólo lo podrás conseguir mediante una concienciación total de tu cuerpo, concentrándote en el aquí y ahora, olvidando todo lo demás. Durante una hora, dejarás a un lado las preocupaciones y quehaceres diarios que provocan uno de los peores enemigos para tu salud: el estrés. Tras acabar una sesión de pilates notarás que se ha  reducido notablemente o incluso eliminado,dependiendo de tu capacidad de concentración, y te sentirás mucho más tranquilo, con una sensación de bienestar y relajación.

Otro gran beneficio de Pilates sobre nuestra mente, es que aumenta la capacidad de concentración.  Realizando movimientos conscientes, controlando la respiración y la musculatura para llevar a a cabo una correcta ejecución de los ejercicios, vamos adquiriendo una conexión cuerpo-mente que podremos utilizar en nuestro día a día. De hecho Joseph Pilates llamó a su método  Contrología, ya que también desarrolla y educa el control y la concentración mental. 

Está comprobado que el método Pilates produce importantes cambios a nivel corporal, mayor resistencia física, agilidad, elasticidad, reduce dolores, estiliza la figura mejorando la postura... Con la práctica de esta disciplina, poco a poco vamos notando todos estos cambios, lo que conlleva una gran satisfacción personal y mayor confianza en nosotros mismos. Nos sentimos en forma y a gusto con nuestro cuerpo, lo que se traduce en una autoestima más elevada. Además la práctica de cualquier ejercicio segrega endorfinas, la hormona de la felicidad (de gran ayuda en casos como la depresión). 

Mejora la imaginación y la intuición. La utilización de  las  imágenes como ayuda para  tomar conciencia corporal y visualizar el desarrollo correcto de los ejercicios, logra que el cerebro trabaje de manera equilibrada, ayudando a la activacion y funcionamiento tanto del hemisferio cerebral derecho, que desarrolla la intuición, como del izquierdo dedicado a los desarrollos mas analíticos y racionales. Lograr este equilibrio aporta calidad a nuestra vida, nos volvemos más perceptivos e intuitivos, lo que sin duda nos ayudará a entender mejor no sólo nuestro cuerpo, sino cualquier situación de nuestra vida y nuestro entorno.

En definitiva, al respetar los fundamentos espirituales y científicos de esta disciplina, concentrarnos al máximo y asimilar la fluidez del movimiento tendremos en nuestra mano todas las claves para experimentar los beneficios que ofrece, no sólo en nuestro cuerpo, si no también en nuestra mente.

¿Yo lo tengo claro... "No mente o cuerpo, sino mente y cuerpo"... y tu?