viernes, 21 de marzo de 2014

Pilates en la fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad crónica reumatológica generalizada que afecta principalmente a tejidos blandos, caracterizada por dolor muscular, fatiga y trastornos del sueño, que afecta también a la esfera psíquica del paciente.

Aunque se desconocen sus causas, numerosos estudios científicos, demuestran que quienes la padecen, tienen una disminución del "umbral de dolor", lo que lleva,  a que los mismos estímulos sobre un músculo, o sobre la piel, que en otras personas es percibido sin molestias, en el paciente con fibromialgía despierte dolor.

Según los expertos, ciertos factores pueden estar relacionados con este trastorno: acontecimientos cotidianos que provocan frustración o estrés como aspectos sociales, económicos, laborales, familiares, o traumáticos como un accidente,  lesiones recurrentes, o ciertas enfermedades como artritis reumatoide, lupus y espondilitis anquilosante.

Las personas con fribomialgia tienen puntos "hipersensibles" a ambos lados del cuerpo, a la palpación o presión digital. Para el diágnostico de la enfermedad debe haber dolor al menos en 11 de los 18 puntos.



Puntos dolorosos en la fibromialgia:
Occipital
Cervical bajo
Supraespinoso
Trapecio
Articulación condroesternal de la segunda costilla
Epicóndilos del codo
Glúteos
Trocánter mayor
Cara interna de la rodilla


Además pueden presentar: 
Rigidez matutina y entumecimiento general
Trastornos del sueño: se vuelve más ligero y se despiertan frecuentemente por la noche.
Depresión, ansiedad, tristeza, cambios de humor y falta de concentración ante tareas sencillas.
Cansancio y fatiga generales con falta de energía y disminución de la tolerancia al ejercicio físico.
Parestesias y hormigueos en las manos y en los pies.
Cefaleas, mareos y vértigos.
Síndrome del colon irritable, trastornos urinarios y menstruaciones dolorosas.
Fatiga ocular

Método Pilates en la fibromialgia

El método Pilates es un sistema de ejercicios que se realizan de una forma muy consciente, con un gran control del movimiento, que mejora la movilidad, fortalece las articulaciones, consigue un buen alineamiento postural, el alargamiento axial de la columna y ayuda a disminuir la ansiedad y conciliar el sueño, todo ello utilizando eficazmente la respiración controlada y fluida que facilita la relajación muscular y reduce la tensión. Sin duda, un trabajo corporal y mental, determinante en el tratamiento de la fibromialgía, teniendo en cuenta que quienes la padecen tienen una fuerte tendencia a estar "desconectados" de su cuerpo. 
La conexión mente-cuerpo que propone el método supone una gran posibilidad de mejora en este aspecto, teniendo en cuenta además que se trata de una actividad física, que sin ser exhaustiva ni fatigante, puede incorporarse con una progresiva exigencia al paciente de modo apropiado a sus necesidades.
La multitud de modificaciones y simplificaciones con los que contamos en los ejercicios de Pilates, nos permitirán ir realizando pequeñas partes de los ejercicios propuestos, para ir aumentando poco a poco su duración, repeticiones o intensidad, sin producir fatiga o cansancio, incorporando poco a poco la integración del movimiento para que el resultado final sea funcional.

Sin duda alguna el método Pilates puede ser de gran ayuda en el tratamiento de la fibromialgia, pero como en todos los casos en los que la enfermedad es multifactorial, es importante que se trabaje en equipo, asociando varias terapias para avanzar hacia la curación y conseguir un efecto más profundo y prolongado. Fisioterapia, terapias manuales que incluyan masajes suaves, digitopresión, reflexología, balneoterapia y relajación, etc. y sobre todo incentivar al paciente a que reconduzca su modo de vida de una forma más activa para sentirse mejor en esa lucha diaria contra el dolor