miércoles, 22 de enero de 2014

¡¡¡Practica Pilates sin riesgos!!!

Afortunadamente la aparición de lesiones como consecuencia de practicar Pilates no es en absoluto frecuente, al menos en los centros donde se trabaja con monitores bien formados que se actualizan con formación continua y que ofrecen una atención personalizada o en grupos reducidos.

No obstante el crecimiento que ha tenido Pilates en España (y en otros países) ha sido espectacular. En el periodo de 2003 a 2006 tuvo su mayor desarrollo, pasando de apenas una docena de monitores a unos 200,  pero, según numerosos cálculos, en la actualidad, existen más de 2000 monitores. Y aquí es donde empieza a surgir el problema pues comienzan a aparecer numerosas empresas, asociaciones y federaciones que publicitan cursos de formación de monitores de Pilates sin apenas garantías (cursos de fin de semana, con muy pocas horas lectivas, sin prácticas, e incluso ¡A DISTANCIA!) ó monitores de gimnasios que recogen información de diversas fuentes, videos, manuales... y comienzan su "enseñanza". El resultado es obvio. Ante la avalancha de "monitores" que se han formado de esta manera, impartiendo clases de Pilates en los gimnasios, o en los centros sociales de los ayuntamientos, es normal que no se produzcan los efectos beneficiosos de Pilates ("el Pilates hueco") o que aparezcan molestias, dolores e incluso lesiones más o menos graves



Desgraciadamente el "boom" mediático hace que no se tengan en cuenta las consecuencias que Pilates puede originar cuando no está bien dirigido. De la misma manera que bien realizado es una fuente de salud, mal enseñado puede ser causa de lesiones para clientes o alumnos que en manos de un profesor inexperto o en clases masificadas, como ocurre en multitud de gimnasios, tienen alto riesgo de lesionarse.

Puede tratarse de lesiones que aparecen al día siguiente o de molestias que se interpretan como normales, pero que nos están avisando de un daño corporal. 

Las zonas que suelen verse más afectadas son la rodilla, la columna (lumbar, dorsal y cervical) el hombro y las caderas. O sea, las zonas que mejor podría trabajar Pilates, se convierten en manos de un profesor inexperto, en ¡zonas de riesgos de lesión!. Estos problemas son de entera responsabilidad del instructor. Consecuencia de la inapropiada realización de los ejercicios por no respetar los principios del método, bien porque no se corrijan los defectos de ejecución del ejercicio, bien porque el ejercicio no este adaptado a la persona o porque se haga con demasiada intensidad.

Son muchas las posibilidades de provocar dolores como consecuencia de ejercicios de Pilates mal realizados, ya sea en Mat ó máquinas (de origen óseo por ejemplo al producirse una compresión de los cuerpos vertebrales dorsales en el estiramiento de la columna por la falta de alargamiento previo, de origén articular cuando se trabajan ejercicios de rotación y flexión de tronco en alumnos con problemas de hernia, de origen muscular por la elevación de los hombros durante ejercicios como el Swan y de origen neuronal por atrapamiento del ciático en el síndrome piramidal por ejemplo o por sobrecarga, lo que normalmente ocurre por una inapropiada progresión. En una próxima entrada hablaremos más detalladamente sobre estas lesiones.

La principal causa de las lesiones es la inapropiada realización de los ejercicios por no respetar los principios del método, bien sea porque hay una mala alineación al no corregirse los defectos de ejecución del ejercicio, bien porque no esté adaptado a la persona, o porque se haga con demasiada intensidad. Cada persona tiene unas necesidades de movimiento diferentes por lo que la progresión que se haga es muy importante: un ejercicio hecho antes de un tiempo de preparación puede producir una lesión.

Por otra parte para recomendar los ejercicios que se deben enseñar, o los que hay que evitar, se debe partir de una información clara y amplia sobre las circunstancias personales del alumno y de todos los posibles factores que hayan podido influir en su dolencia.

Para evitar estas lesiones debemos ser muy escrupulosos en la docencia por parte del instructor y en cuanto al sentido común a la hora de elegir el centro y el profesor por parte del alumno. Unicamente de esta manera podremos "transmitir" y "recibir" la auténtica esencia del método Pilates sin ningún riesgo para nuestra salud.

"Todo está en el como"