lunes, 23 de diciembre de 2013

El método Pilates en las enfermedades reumáticas



Las enfermedades reumáticas como la osteoartritis (artrosis), artritis reumatoide, artritis ideopática juvenil, espondiloartropatias, lupus, gota, fibromialgia... y otros padecimientos relacionados, incluyen más de cien trastornos que por lo general afectan a las articulaciones, tendones, ligamentos, huesos y músculos. Algunas de ellas pueden llegar a afectar también a ciertos órganos internos.
Son enfermedades degenerativas que conllevan la disminución de la calidad de vida de los pacientes y tienen un gran impacto social y emocional tanto en ellos como en su entorno habitual.

Generalmente comienzan de manera lenta, con dolor articular leve, rigidez y fatiga. Los síntomas articulares pueden ser: Rigidez matutina que dura más de una hora. Dolor articular que a menudo se siente en la misma articulación en ambos lados del cuerpo. Con el tiempo las articulaciones pueden perder su rango de movimiento y deformarse.

Entre los factores de riesgo que las determinan están: la edad, son más frecuentes en personas de edad avanzada. El sexo, más frecuente en caderas en el hombre y en rodillas o manos en la mujer. La obesidad, que mantiene o aumenta la sintomatología al provocar una sobrecarga en una articulación que no se encuentra en buen estado. La actividad física, cuando se trabaja una articulación de forma exagerada (futbolistas, boxeadores...). Enfermedades asociadas, más frecuentes en personas que sufren diabetes, hipotiroidismo, etc., aunque la causa no ha sido precisada. 

El aporte del método Pilates en las enfermades reumáticas
Se ha demostrado que la actividad física en el tratamiento de las enfermedades reumáticas, es muy beneficiosa ya que combate los efectos debilitantes de la enfermedad. Hace que el líquido sinovial fluya entrando y saliendo del cartílago lo cual lo mantiene húmedo, sano y bien nutrido. Fortalece las estructuras de soporte (músculos, tendones y ligamentos) incrementando la amplitud de movimiento, la capacidad de amortiguación y la flexibilidad de las articulaciones.

Por todos estos motivos la práctica del método Pilates es muy recomendada en casos de enfermedades reumáticas, ya que se realizan ejercicios para favorecer el movimiento articular, irrigando y dando tono a los ligamentos y drenando la articulación. 

De este modo se logra mejorar la estructura de sostén fortaleciendo y flexibilizando todos los grupos musculares que amortiguen la carga, aliviando así los dolores y mejorando la movilidad de la articulación afectada.

Por ello los ejercicios del Método Pilates, mediante sus movimientos suaves realizados de forma muy controlada, son sin duda alguna, una técnica eficaz de rehabilitación para los afectados por esta patología. Lo ideal es combinar el trabajo en suelo, con implementos (fitball, theraband, softball..) y en máquinas. La secuencia de ejercicios en suelo se considera un trabajo intenso ya que fue ideada por Joseph Pilates para trabajar constantemente contra la gravedad. Esta forma de ejercitarse tiene muchísimos beneficios, ya que se desafia constantemente nuestra capacidad de control corporal, pero también es cierto que, en ocasiones puede resultar demasiado duro. Las máquinas aportan referencias espaciales y asisten movimientos, al utilizar los muelles hacen que el trabajo de fuerza no dañe las articulaciones. Asi pues desde mi punto de vista, lo ideal es combinar el trabajo de suelo con el de máquinas. Ambos son complementarios, como hemos visto, pues lo que le falta al Mat, lo aportan los aparatos y viceversa.

Si padeces alguna enfermedad reumática, no te pares. Muévete de forma inteligente y segura. Muévete con el método Pilates.


Un buen tono muscular, tendones y ligamentos fuertes, pueden resistir el impacto que supone el movimento para las articulaciones, ademas de contribuir a que los huesos soporten más facilmente el peso del cuerpo (Godoy, C.A., 2002)

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