viernes, 29 de noviembre de 2013

Mejora los mareos cervicales con el Método Pilates

Hay varias alteraciones cervicales que podrían ocasionar mareos. Entre las más comunes podemos encontrar la compresión de elementos neurovasculares o vasculares debido a cambios degenerativos de las vértebras cervicales; un aumento importante del acortamiento y rigidez de la musculatura del cuello; o cuando se produce un conflicto entre la información que ofrecen los receptores de movimiento del cuello, comparada con la información de movimiento que ofrece el sistema vestibular del oído y la vista.  

Se ha comprobado la conexión entre los receptores de la columna cervical y los núcleos vestibulares, lo cual justifica que la disfunción cervical produzca la sensación de mareo o desequilibrio, al producirse un conflicto sensorial entre la vista, el vestíbulo del oído y los receptores de movimiento del cuello.

A todos nos ha pasado que, estando parados, por ejemplo sentados en el vagón del metro o en nuestro coche, de repente sentimos que nos movemos cuando en realidad se ha movido el vagón o el coche de al lado. Sentimos inestabilidad-desequilibrio debido a que los ojos notaron movimiento, pero el líquido del oído y el cuello-cuerpo permanecieron inmóviles.

Por su acción sobre la cabeza, el cuello es el punto de partida de las reacciones de equilibrio. La movilidad es una de su funciones esenciales, teniendo en cuenta que hace que la mirada se mantenga horizontal y la orienta en todas sus direcciones. Asi pués es muy importante mantener la tonicidad del cuello ya que esta se halla funcionalmente vinculada con la movilidad ocular.

¿Como me ayuda el método Pilates?

El método Pilates puede ser muy beneficioso en este tipo de dolencias. Durante el protocolo de rehabilitación se deben realizan ejercicios de fortalecimiento muscular con contracciones isométricas, que producen un efecto antiálgico. Ejercicios de elongación axial que garantizan la estabilidad del raquis. Ejercicios de coordinación oculocervical, movilizando la cabeza y raquis cervical en todas direcciones. Ejercicios para la cintura cervicoescapular, como el estiramiento cervical activo del cuello, disociación de brazos y colocación correcta de la cabeza. Y ejercicios de flexibilización del cuello y columna cervical. Sin olvidarnos de la insistencia del método sobre la reeducación postural, muy importante para efectuar un cambio completo en la actitud postural de la persona y promover hábitos saludables.

Con la práctica del método Pilates, conseguirás un raquis cervical móvil, estable y especialmente resistente. Además de reducir la sintomatología de mareos, estos ejercicios mejoraran considerablemente el dolor cervical y el control postural.

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