lunes, 21 de octubre de 2013

El método Pilates en tu vida diaria ... más alla de la colchoneta


A pesar de haber nacido en una época completamente diferente, Joseph Pilates comprendió los efectos de las presiones físicas y mentales de una agenda diaria ajetreada sobre la salud. Intentó reeducarnos para desarrollar el cuerpo teniendo en cuenta la eficiencia que requería el desempeño de nuestros quehaceres cotidianos. Estaba convencido de que este método incrementaría la productividad tanto mental como física del ser humano y diseño un sistema de ejercicios que refuerza y tonifica los músculos, mejora la flexibilidad, el equilibrio y unifica mente y cuerpo. Pero ¿que hay más alla de la colchoneta?.....

En la acelerada vida actual, las tensiones físicas y mentales a las que nos vemos sometidos constituyen una seria amenaza para nuestra salud y nuestra felicidad. Pasamos incontables horas sentados frente al ordenador o encorvados sobre un escritorio, o vamos de un lado a otro levantando pesos y haciendo estragos en nuestro cuerpo y nuestra mente. Sin cuidar el cuerpo es imposible sentirnos mejor, sobre todo teniendo en cuenta que un porcentaje elevado del estrés y la fatiga es el resultado de una postura incorrecta, de una respiración inadecuada y desequilibrios corporales.

Pilates desarrollo su método hasta convertirlo en una visión de un estilo de vida ideal, que solo se podía conseguir a través de un equilibrio físico, mental y espiritual.

Cada uno de los ejercicios Pilates está diseñado para moverse a lo largo del día. Además de utilizarlos en el entrenamiento, debemos aplicarlos a la vida diaria: para coger a tu hijo en brazos, para cargar las bolsas de la compra, para caminar largas distancias, etc. Cuando hayas incorporado los principios en los que está basado el método a tu vida diaria, notarás grandes cambios en tu cuerpo, en tu postura, y en cómo te sientes.

Los movimientos del método Pilates, estructurados en torno al power house o centro de energía, están orientados al mantenimiento de una postura y una alineación correctas, dos elementos esenciales para el uso apropiado de los músculos y la realización sin esfuerzo de la más pesada de las tareas cotidianas. 

Al principio quiza te parezca que los movimientos de Pilates no guardan ninguna relación con tu rutina diaria. Sin embargo con el tiempo te darás cuenta de que no son más que meras herramientas para la comprensión del cuerpo. A partir de ahí el control muscular se puede aplicar a cualquier función del movimiento físico, desde andar y correr hasta levantar y transportar un peso.

¿Por qué no recurrir a la fuerza y flexibilidad inherentes de nuestro cuerpo? Cuando comprendas la filosofía del método, aprenderás a utilizar esas herramientas y tendrás una visión renovada acerca de los detalles del día, de como te sientas, te mueves, caminas... quizá las piezas del puzle encajen. Pero esto no ocurre por inspiración divina, sino gracias a una intención consciente de mover el cuerpo con control y utilizarlo en tu beneficio.

Este es el motivo de que insista tanto en que trabajes aplicando los principos del método para que puedas entender su esencia. Es importante que entiendas que la función que desempeñes en todo esto, dependerá del resultado, todo está en tí y depende de tí. No te dejes los principios tumbados en la colchoneta ¡¡Llévatelos a casa!!