viernes, 13 de septiembre de 2013

Cervicalgia postural crónica y el método Pilates



De nuevo estamos ante un problema que se podria calificar de "postural", ya que está íntimamente relacionado con la actividad laboral y la tensión muscular. Una mala postura influye directamente en el dolor de cuello. Unos hombros proyectados hacia adelante por ejemplo, modifican la mecánica normal de nuestra columna cervical y a la larga se desarrollan trastornos que en algunos casos son irreversibles. 




Las posturas de trabajo mantenidas a lo largo de años dan a lugar a diversas compensaciones musculares que van sumándose unas a otras. Como consecuencia la movilidad disminuye y se crean nuevos hábitos. Se trata de una actitud postural negativa para las vértebras y los músculos cervicales que debido a un excesivo mal uso provocan dolor. Lamentablemente la mayoría de los puestos de trabajo favorecen esta postura y así entramos en un círculo vicioso.
El dolor se localiza en la nuca,  y aumenta por las mañanas o al final del día. En los estudios radiológicos hay alteraciones en los discos y en las articulaciones intervertebrales , así como una mayor sensibilidad a la presión en los músculos de la nuca. Pero no estamos ante una artrosis como tal, pues en este caso la movilidad esta poco limitada y los antecedentes y síntomas son diferentes.

El estrés, es otro de los factores que favorece la aparición de las cervicalgias posturales. Muchas veces acumulamos tensiones que, sin darnos cuenta, se manifiestan como dolor en alguna parte del cuerpo, en este caso el cuello y las cervicales. ¿Quién no ha sentido el cuello tenso alguna vez? 

La postura que elegimos al dormir también influye respecto del dolor de cuello. Dormir de lado es la mejor posición para cuidar el cuello. Se debe usar una almohada que se adapte a la anatomía del cuello, que no sea ni muy blanda ni extremadamente dura. De esta forma se adapta mejor a la curvatura de nuestra columna. Dormir boca arriba también es aceptable, pero nunca debemos dormir boca abajo, ya que el cuello permanece torcido todo el tiempo.

En definitiva para tratar y prevenir la cervicalgia postural, debemos mantener una higiene postural adecuada. Evita mantener la misma posición durante mas de dos horas. Si trabajas mucho tiempo sentado, lo mejor es levantarse y caminar un poco, e incorporar ejercicios de elongación y movilidad articular.

El método Pilates aporta grandes beneficios a esta patología muscular. A través de numerosos ejercicios conseguiremos el alargamiento y relajación postural, el fortalecimiento muscular cervicodorsal y la movilidad articular. Destaquemos que en el método Pilates se trabaja mucho la reeducación de la postura, muy importante para efectuar un cambio completo en la actitud postural de la persona y promover hábitos saludables.

Bibliografía: Pilates terapeutico. Dr. Juan Bosco

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