miércoles, 22 de mayo de 2013

Cuida tu postura en tus hábitos más comunes

Sabemos que el dolor de espalda causado por los malos hábitos posturales es el más frecuente. Por ello es muy importante conocer las posturas perjudiciales para nuestra espalda a fin de evitarlas y corregirlas previniendo de esta forma el dolor y mejorando sin duda nuestra calidad de vida. A continuación os daré algunos ejemplos de las posturas incorrectas que mantenemos en  nuestra vida cotidiana con las posturas correctas que debemos mantener. 

Sentarse con la espalda erguida y alineada lo más atrás posible, manteniendo la columna firmemente apoyada en el respaldo, especialmente en la zona dorso lumbar. El peso debe estar repartido en los dos isquiones y los pies completamente apoyados en el suelo con las piernas al ancho de las caderas. Si los pies no llegan al suelo podemos utilizar un taburete o similar para apoyarlos. Así mismo si fuera necesario utilizaremos un cojín o toalla enrollada  en la zona lumbar para mantener la columna bien apoyada en el respaldo de la silla. 



Al caminar, lo haremos manteniendo nuestra columna en posición neutral, el tronco debe estar erguido y  los hombros relajados para mantener el equilibrio corporal. Si caminamos hacia adelante, nuestros músculos lumbares y abdominales soportarán el peso del cuerpo. Si en cambio caminamos inclinados hacia atrás generaremos presión sobre la parte trasera de las caderas. El pie debe apoyarse correctamente, primero talón, después metatarso y por último punta. Mira siempre al frente, si caminamos mirando el suelo podemos generar presión sobre el cuello.



La forma en la que dormimos determina mucho nuestro descanso, las posturas ideales para estar acostados o dormir son aquellas que permiten que la columna lumbar y la cervical  estan correctamente alineadas. La mejor postura es la posición fetal, de lado con las rodillas flexionadas y el cuello y cabeza alineados con el resto de la columna, también es buena postura en decúbito supino (boca arriba) con las rodillas flexionadas. Por el contrario no es recomendable dormir en  decúbito prono (boca abajo) ya que puede modificar la curvatura lumbar y obliga a mantener el cuello girado para poder respirar.

Para levantarnos de la cama, nos colocamos de lado al borde de la cama doblando las rodillas, baja las piernas y al mismo tiempo eleva el tronco ayudándote con los brazos, apoya los pies en el suelo quedando sentado/a. Posteriormente nos pondremos de pie.




Cuando tengamos que permanecer de pie, evitaremos el aumento de la curvatura de la zona lumbar. Para ello no debemos mantener los pies juntos. Las piernas deben estar alineadas con las caderas y la pelvis neutra. Es muy útil apoyar un pie en una altura diferente (taburete o cajón de unos 10-15 cm de altura) y contraer los músculos abdominales. Cambie periódicamente de pie. Evite sostener pesos e interrumpa de vez en cuando la bipedestación estática con algunos pasos.


Al inclinarnos debemos evitar hacerlo con las piernas estiradas, flexionaremos siempre antes de agacharnos. Para recoger objetos pequeños del suelo, lo haremos agachándonos apoyados con una mano en la rodilla.



¡¡Recuerda que estos son los gestos que más repites a lo largo de tu vida y por ello la salud de tu espalda dependerá de como los realices!!