jueves, 21 de marzo de 2013

¿Quieres empezar el día con energía? ¡¡Estirate!!

Estirarse en la cama, suavemente y tomando conciencia de todas las articulaciones del cuerpo, permite desentumecer los músculos de forma progresiva y lubricar las articulaciones sin forzarlas. Tómate unos minutos antes de arrancar el día y verás como tu día transcurre con más energía.


Boca arriba toma conciencia de tu cuerpo y relájate. Estira brazos y piernas. Inspira profundamente por la nariz utilizando el tórax, no el abdomen y luego suelta el aire despacio por la boca mientras visualizas tus costillas expandiéndose y volviendo a juntarse de nuevo como si fueran un acordeón. Repite cinco o seis veces esta respiración torácica.

Ahora mueve los pies, estíralos y flexiónalos llevando los dedos hacia tí. Mueve las manos de la misma forma, estira los dedos con ligera tensión abriéndolos en abánico y vuelve a relajarlos, luego flexiona las muñecas llevando los dedos hacia tí sin despegar los brazos del colchón. Repite varias veces.
Alarga los brazos estirados hacia atrás formando una "V", tira de los brazos y de las piernas abiertas en "V" en contraposición, mantén unos segundos y relaja completamente. Repite 4 veces.


Ahora flexiona las piernas y júntalas, abre los brazos en cruz por debajo de los hombros, inspira y al exhalar deja caer ambas piernas a un lado y luego al otro manteniendo los hombros pegados al colchón. Repite 4 ó 5 veces.




Junta las plantas de los pies y abre las piernas a los lados dejándolas caer muy relajadas. Mantén la posición 30 seg sin dejar de respirar.




Flexiona las piernas y llévalas al pecho sujetándote por las tibias. Mantén la posición 30 seg. inhalando y exhalando profundamente.



Por último ponte de pie con las piernas abiertas al ancho de la caderas. Inspira y soltando el aire ve flexionando tu columna vertebra a vertebra (cervical, dorsal, lumbar) y ve bajando redondito hasta los pies dejando que los brazos cuelgen pesados. No rebotes para llegar más lejos, no importa si no tocas el suelo. Ahora coge aire profundamente abriendo bien las costillas a los lados y soltándolo vuelve a crecer alargando tu columna vertebra a vertebra. Lo último que alargas es la cervical. Repite el ejercicio 4 veces.

Estos sencillos ejercicios, de forma suave y consciente serán suficiente para que te sientas como nuevo al despertar.
Prueba y me cuentas.