martes, 29 de enero de 2013

El control en el método Pilates

Cuando Joseph Pilates diseñó su método hace casi 90 años, lo llamo "Contrology" (Arte del Control), ya que lo que pretende es mantener un control de la mente sobre los movimientos que realizamos. Se trata de una auténtica conexión mente-cuerpo con la que conseguimos que cada movimiento sea preciso. Es decir nos movemos hasta donde podemos mantener el control de la posición sin que se produzcan compensaciones por la tensión de los músculos, sin movimientos bruscos o irregulares que constituyen la razón principal de las lesiones derivadas en la práctica de otras técnicas de fitness.



En 1945 JH Pilates escribió su segundo libro, Regreso a la vida a través de la contrología (Return to Life through Contrology). Un manual práctico con 34 ejercicios básicos de suelo que diseñó en torno  a la idea del control muscular y que son la esencia del método.
En Pilates los movimientos no son bruscos, sino lentos y controlados, percibiendo claramente cómo nos estamos moviendo "sintiendo cada movimiento". Los ejercicios deben efectuarse de forma lenta, coordinada y controlada. Con precisión y fluidez. Ninguno de los ejercicios se hace con la sola finalidad de empezarlo, desarrollarlo y terminarlo, sin más, sino que cada movimiento tiene una función específica, un propósito, una razón de ser y por ello el control es esencial para conseguir la calidad del movimiento. Debes moverte con la soltura y gracilidad de un bailarín, sin brusquedad, sin tensar los músculos.
Puesto que son varias las partes del cuerpo que participan simultaneamente en un movimiento consciente y aunque los movimientos requieren fuerza y concentración debe existir siempre un flujo y ritmo naturales que permitan relajar los músculos sin interrumpir su tarea. Esta relajación tiene que empezar en la mente y circular por todos los músculos del cuerpo y éste es uno de los principios fundamentales de Pilates.
Al principio puede que te sientas incapaz de conseguir este control sobre tus movimientos. Uno de los conceptos más difíciles del trabajo de colchoneta para la mayoría de la gente es el poner en acción los músculos sin tensarlos, por el contrario, están acostumbrados a contraerlos, a aguantar la respiración y a concentrarse en el punto de tensión para conseguir el movimiento. Con el tiempo y una vez comprendida la esencia del movimiento serás capaz de realizar los ejercicios con total control, agilidad, fluidez y precisión.
De ahí la importancia de que el aprendizaje del método Pilates se realice progresivamente (existen tres niveles de dificultad), comenzando por la base fundamental que son los principios básicos sin los cuales no conseguiremos nunca "hacer  Pilates", y entre los cuales está uno de los más importantes el control. Es imprescindible que el alumno trabaje en un nivel adecuado a sus posibilidades, empezando gradualmente a dominar primero los elementos esenciales, para que cada movimiento cumpla su función.
Una buena postura solo puede adquirirse cuando todo el mecanismo corporal está bajo control. ¡Ten paciencia y disfruta del proceso!

"Lo ideal es que los músculos obedezcan a la voluntad. Lo razonable es que la voluntad no esté dominada por los actos reflejos de nuestros músculos. Joseph H Pilates"