sábado, 1 de diciembre de 2012

Practicar el método Pilates te cambiara la vida

Pilates me ha cambiado la vida!!!. Mi  mayor deseo es poder transmitirte desde este blog, aunque sólo sea una pequeña parte de los infinitos beneficios que ofrece el método Pilates.

Cuando comence a prácticar el  método Pilates,  hace ya más de diez años, apenas se conocía en España. Hoy en día se ha situado en la cima de la popularidad por sus innumerables beneficios para la salud más que constatados y recomendados por los expertos en el campo de la fisioterapia y la salud.

Mi ajetreado ritmo de vida y mi profesión por aquel entonces me llevaron a mi primer contacto con esta gimnasia, debido a las molestias que el estrés y las malas posturas me ocasionaban (dolor de espalda, contracturas..). Al terminar mi primera sesión de Pilates me sentí rebosante de energía y centrada. Después de tres sesiones empece a notar que algo había cambiado. Había desarrollado un sentido del equilibrio y una fuerza que no tenía antes de ejercitarme en esta práctica, sentía que controlaba mi interior y todas las partes del cuerpo, y que podía moverlo de la forma que yo deseaba. Descubrí que mi cuerpo se fortalecía y que las molestias de espalda  desaparecieron  y  mi estado de salud en general era mucho mejor, también mi mente estaba mucho mas centrada y relajada. Desde entonces siempre he creído en Pilates.

Esta gimnasia te puede cambiar la vida y te la cambiará
Con tres o cuatro sesiones semanales puedes estar en forma, endurecer esas zonas flácidas, fortalecer tu columna y flexibilizar tu musculatura, aliviar el dolor, reducir  de forma notable el estrés y sentirte mucho más tranquilo y relajado ¿se te ocurre algo que pueda impedirte hacerlo? Hazte un gran regalo a tí mismo: una hora de Pilates al día. Te sentiras más centrado y saludable y tu vida se simplificará. Una hora de práctica Pilates será una hora muy productiva invertida en tu mejora personal.

Hace más de 10 años que practico Pilates a diario y jamás lo he considerado repetitivo o aburrido. Siempre que lo hago me siento mejor que la primera vez. He descubierto que este método es uno de los mejores regalos que he recibido. Es el regalo que me hago a diario. Te lo transmito con la esperanza de que convierta, también para tí, en un tesoro diario.